lunes, 4 de julio de 2011

Este cadáver de blog está bajo el control de la RPD/t/

sdffffffffffflkmdflkdfkmldffffffffffffkldfkldfkldffffffffffkldfkmldfklmdffdddddddklmdfklmdfmkldfkmldfpok x,mfdgñkldgklmgdklmdfffffffffkldfmkldglkmklmmmmmmmxcvklmxcklmxcklmmklllllllllvdcklvdlkmdg`poweop`reeeeeeeeeeeeeepoepkoetopktooooooooodkglñdgñlkdfkbbbbbbbbbbb,.mcv.,mvx.m,xcm,.m

sábado, 7 de mayo de 2011

Casualidades y/o causalidades.

Nunca me paro a pensar en lo que no puede ocurrir, en lo que es imposible, ya lo decía Nike: 'Impossible is nothing'.

Día tras día, hundido en la misma monotonía y rutina, cansado del mundo y sus habitantes. De repente aparece una de esas oportunidades de responder, ¿por qué no?

Gracias a ello hoy, esta noche, a las 3:04am he recibido una llamada de un caballero de 35 años al que le apetecía mantener una conversación... Para ello marcó un número al azar. Ha resultado ser cuanto menos, interesante. Era vendedor de libros y esa noche había cenado garbanzos que él mismo guisó; preguntó cómo quería que me llamara, y después de responderle Noa, conversamos agradablemente durante los siguientes 43 minutos.
¿Qué probabilidad había de que marcase la combinación de mi teléfono móvil con nueve cifras y diez dígitos para elegir? Una entre un millón, entre mil millones, y pasó.

¿Qué probabilidad había de que introdujera un código de un paquete de Kinder Bueno y me tocase el portátil desde el que ahora mismo estoy escribiendo?

¿Qué probabilidad había de que esa misma tarde, volviese a introducir otro código y ganase un mp3?

Si existe una probabilidad entre un millón, es posible. Si marcas un número al azar porque te apetece hablar con alguien, es posible que te coja el teléfono una persona que también tiene ganas de hablar, y a quien incluso puede que le haga ilusión recibir una llamada de alguien que marcó un número al azar.

Gracias por romper un poco esa tediosa monotonía, Antonio.

PD: ¿y por qué no?

miércoles, 13 de abril de 2011

Comentario Literario de un fragmento de Larva Fecal - Por el culo te voy a dar

Por el culo te voy a dar 7a
----- -- --- -- --- ------ -----
1......2..3..4..5....6......7
cuatro patas, sexo anal 7a
----- --- ---- --- --- ------ ---
1......2....3...4...5....6.....7

Este poema pertenece a Larva Fecal, un grupo de metal indefinido del siglo XXI, que se caracterizan por sus gritos y asonancias armónicas.

Este poema es un pareado formado por dos versos de arte menor, heptasílabos y de rima asonante. Podemos notar el compás de 4/4 de ese fragmento, y su rima (a a), asi como el encabalgamiento entre los versos 1 y 2.

El tema del poeta es el deseo del poeta de tener sexo anal con una persona no identificada.

El contenido del poema gira entorno a una sola parte; el sexo anal, y el ansia del poeta por tenerlo.

En el verso uno hay un apóstrofe porque el poeta se dirige a alguien, y el poeta lo utiliza para informar a ese alguien de que será enculado por el primero.
En el verso dos, el poeta utiliza las palabras cuatro patas para indicar la postura que tomará en el siguiente procedimiento citado en el verso; sexo anal.


http://www.youtube.com/watch?v=TBgK0HEa4So




sábado, 9 de abril de 2011

Moral pública

-¿Cómo? ¿Qué el estado le dé droga a la gente? ¿Pero qué clase de país de yonquis quieres crear?
-No lo había visto desde ese punto de vista. Si es así, entonces estoy contigo, cerremos la Seguridad Social.

jueves, 7 de abril de 2011

Momento literario. Lovecraftian story. Se supone ue se puede hacer, no?

A través de la corriente oscura, el efímero fuego púrpura evanescente destelleó iluminando la profunda garganta profana que a sus pies, les rendía homenaje.

Frío.

El reverendo no se había percatado hasta ahora de la imnensa ausencia de calor en aquella gruta perdida. Pero a pesar de ello, las gotas de sudor no dejaban de nacer en su afeitada papada. Nervioso, clavó su vista en la muchacha que trajo consigo tratando que se fijara en su falsa apariencia de tranquilidad.

La chica, distraída en lo más profundo de la nada a sus pies, relajó los hombros y el cuello y poco a poco terminó por adoptar una postura decaía. Le pesaba el libro que llevaba entre los brazos. Le pesaba el grimorio forrado de piel humana.

El reverendo desvió preocupado la mirada hacia aquellos textos que la chica había leído para él. Las gotas de sudor bañaban el cuello de la apretada camisa que le ahorcaba el gaznate, y ni el haber liberado el primer botón evitó que pudiera respirar bien. El corazón se le salía del pecho. Algo ha sido perturbado. No debía haberla obligado a leer el maldito grimorio. Hay que cosas que no deberían ser pronunciadas, porque hay nombres que responden demasiado rápido a la llamada.


El cura extendió la mano temblorosa hacia la joven abstraída en el negro caos del abismo. Tomar el libro y buscar algún método para disolver el conjuro era la solución más inútilmente creíble. Ahora, la chica estaba fuera de sí, era el momento y sus dedos rozaron la piel.

- No importa lo que hagas - El reverendo se quedó petrificado. La muchacha comenzó a balbucear-. Acudirá a la llamada.

-¿Quién acudirá? -Los ojos comenzaban a salírsele de las cuencas, esperando no oir su nombre-. Diospadremiserico...

- El Dios Muerto.



Y en lo más profundo del abismo tintineó un reflejo brillante.